Ya hablamos de la micropigmentación y del microblading, pero aún nos falta hablar del nanoblading. Otra técnica revolucionaria de maquillaje semipermanente para cejas mucho más marcadas y naturales.

De hecho, podemos decir que el nanoblading es la evolución del microblading, ya que es una técnica diseñada precisamente para casos especiales. No por nada es el tratamiento adecuado para personas con pelo muy fino o para aquellos que sufren de alopecia.

Y es que en efecto, con el microblading y el nanoblading podemos lograr un arco idóneo para ampliar la mirada y realzar la belleza natural. Motivo por el cual hoy hablaremos de sus diferencias y ventajas como tratamientos de belleza no invasivos.

¿Qué es el nanoblading?

Básicamente, el tratamiento de nanoblading es similar al del microblading. Sin embargo, en el nanoblading se utilizan blades más finos para que el pigmento no penetre en capas más profundas de la epidermis.

Por esta razón, el tratamiento se recomienda para aquellas personas de cejas finas que deseen mejorar la estructura de las mismas. Por lo que cada técnica se elige en función del diseño previo. Tomando en cuenta la forma, los hábitos, el tipo de piel y la personalidad del paciente.

Es por ello que los expertos opinan que el nanoblading es más que una técnica de pigmentación correctiva, ya que puede realizarse en pieles medias y en cejas de pelo fino. Ofreciendo la posibilidad de exhibir un arco simétrico natural sin tener que arriesgar la epidermis.

¿Cómo se lleva a cabo el nanoblading? ¿Es doloroso?

Como el tratamiento se lleva a cabo con agujas ultrafinas, es posible introducir el pigmento en las áreas más superficiales de la piel para lograr un efecto mucho más fino y natural.

Y al igual que el microblading, es un tratamiento prácticamente indoloro. Sólo en la etapa final del tratamiento es normal sentir ciertas molestias, pero no son tan agudas como para ser consideradas dolor en el sentido estricto de la palabra.

En todo caso, antes de someterte al tratamiento, el especialista aplicará una crema anestésica para reducir la sensibilidad en la zona a tratar.

¿Cuánto dura una sesión de nanoblading?

Como la clave de la técnica es dibujar pelo a pelo la ceja, las sesiones suelen durar unas 2 horas y media, mientras que las sesiones de mantenimiento pueden durar al menos 1 hora.

En total, serían 3 horas y media aproximadamente. Pero eso sí, debes tener en cuenta que los centros profesionales se encargan de brindar un servicio enfocado en el confort del paciente y en la correcta ejecución de las técnicas aplicadas.

Diferencias entre el microblading y el nanoblading

En líneas generales, las agujas utilizadas en el microblading y en el nanoblading son distintas entre sí. Siendo las agujas del nanoblading mucho más finas y delgadas.

Por otro lado, hay que aclarar que mientras que el microblading es ideal para personas de pelo grueso, el nanoblading es recomendado para personas de pelo fino o que sufren de alopecia.

Otra diferencia radica en la duración del tratamiento. Pues el microblading tiene una duración de 1 a 1 año y medio, mientras que el nanoblading puede durar de 12 a 24 meses aproximadamente.

Todo esto depende, por supuesto, del tipo de piel y del grado de exposición solar que lleve la persona. Aunque también influye la calidad del cuidado post tratamiento.

Por último, debemos mencionar que el nanoblading tiende a ser un poco más costoso que el microblading. Aunque dado a la versatilidad y éxito del tratamiento, es una inversión que merece la pena cuando hablamos en términos de salud y bienestar personal.

Categoría Microblading Nanoblading
Instrumentos: Tebori Agujas ultrafinas
Tipo de pelo: Grueso Delgado
Duración: 1 a 1 año y medio 12 a 24 meses
Cuidados: 8 a 12 meses 5 a 10 meses
Precio: Más económico Más costoso

¿Qué cuidados debemos seguir después de una sesión de microblading o nanoblading?

Los cuidados post tratamiento del microblading y el nanoblading no son muy diferentes entre sí. Como regla general, se recomienda evitar la exposición solar, los saunas, las piscinas y el mar. Así como también se aconseja tomar precauciones a la hora de tomar duchas y utilizar ungüentos siempre y cuando el especialista lo apruebe.

Al igual que en el microblading, es importante dejar que el proceso de cicatrización inicie y finalice por sí solo. En otras palabras, debemos evitar arrancar las costras para que la piel pueda regenerarse de manera natural sin dejar cicatrices o manchas en la zona tratada.

Además, como norma general, los especialistas recomiendan:

  • No tocar el área con los dedos.
  • No rascar.
  • No aplicar cremas que no han sido recetadas por el especialista.
  • No exfoliar.
  • No hacer ejercicios intensos.

¿En qué casos no se debe aplicar el microblading o el nanoblading?

Si bien ambos tratamientos son muy efectivos, también están contraindicados para:

  • Personas con botox en las cejas.
  • Embarazadas o mujeres en período de lactancia.
  • Diabéticos.
  • Pacientes con problemas de tensión.
  • Pacientes portadores de enfermedades virales.
  • Personas que no puedan prescindir de medicamentos anti-coagulantes.
  • Personas que padezcan de eccemas y dermatitis seborreica o atómica.
  • Pacientes con un sistema inmunitario débil.
  • Pacientes con fototipos altos.

Además, las personas que son propensas a cicatrizar con queloides deben someterse a una prueba previa a la ejecución del tratamiento.

Entonces ¿Microblading o nanoblading?

Recuerda que cada ceja es única. Por ello, la elección del tratamiento dependerá, en mayor medida, del tipo de piel y pelo. Por esta razón, tenemos el compromiso de ayudarte a elegir el tratamiento que mejor se adapte a tus condiciones y presupuesto.

La buena noticia es que ambas técnicas (siempre y cuando las realice un profesional) tienen una cicatrización casi inmediata y están libres de efectos secundarios.

Asimismo, en ambos casos tomamos en cuenta el sub-tono de la piel, los pigmentos a utilizar, el diseño elegido y el nivel superficial a penetrar. Todo con tal de ayudarte a recuperar la salud de tus cejas con naturalidad.

Además, cabe recordar que el objetivo principal de ambos tratamientos se basa en recuperar la salud y la seguridad del paciente, al brindar soluciones prácticas a quienes sufren trastornos genéticos que afectan el crecimiento del pelo, o a quienes desean rellenar espacios dejados por cicatrices.

Sin duda, el microblading y el nanoblading son alternativas inteligentes y saludables que pueden marcar la diferencia en tu rostro.

Contáctanos para más información. Estaremos encantados de atenderte.